
Los resultados de las Pruebas Aprender 2025 dejaron una señal alentadora para Córdoba. La provincia volvió a ubicarse por encima del promedio nacional en Lengua y Matemática entre los estudiantes de sexto grado. Ocho de cada diez alumnos alcanzaron los niveles esperados en Lengua y seis de cada diez lo hicieron en Matemática. Los datos también muestran una mejora sostenida respecto de las evaluaciones realizadas dos años atrás.
Las pruebas se tomaron en noviembre de 2025 y alcanzaron a casi 60 mil estudiantes de 1.751 escuelas cordobesas. En Lengua, el 82,4% logró desempeños satisfactorios o avanzados, frente al 76,9% del promedio nacional. En Matemática, Córdoba alcanzó el 64,3%, también muy por encima de la media del país, que fue del 55%.
El informe también refleja que persisten importantes diferencias según el contexto social y el tipo de escuela. Los estudiantes de sectores más vulnerables y de establecimientos estatales continúan enfrentando mayores dificultades, especialmente en Matemática. Aun así, la provincia destacó que, entre 2023 y 2025, disminuyó de manera significativa la cantidad de alumnos ubicados en los niveles más bajos de desempeño, sobre todo en Lengua, lo que muestra avances en la mejora de los aprendizajes. Especialistas coinciden en que los resultados representan una buena noticia, aunque también marcan el camino que queda por recorrer.

La gestión Llaryora y una reforma silenciosa
Desde distintos sectores educativos, académicos y gubernamentales, apuntan que entre los motivos principales en la mejoras de estos indicadores está “la transformación silenciosa que está haciendo Córdoba en materia educativa desde el Panal”. Además del programa PAICor y su impacto positivo en el rendimiento de los alumnos, se hace referencia a la universalización de salas de tres años, al fortalecimiento y la conectividad en las escuelas rurales, y al fortalecimiento en lecto comprensión y pensamiento matemático en los primeros años de escolaridad.
Por otro lado, docentes de Capital e interior también valoran la política de descentralización y gobernanza local, a través de la creación de Coordinaciones Locales de Educación, y la modernización de las escuelas secundarias, con el impulso a la educación técnica de oficios, la consolidación de las escuelas ProA y la aplicación del modelo de formación dual que vincula los saberes al mundo laboral.
